may 062012
 

Tanto el pensamiento colectivo de nuestra cultura como la mayoría de la publicidad que nos llega continuamente desde los medios de comunicación, representan a la mujer embarazada como una persona en sintonía con su interior, en equilibrio continuo, en actitud serena, relajada y tranquila. Pero en realidad esto no es cierto.

Las percepciones subjetivas de la embarazada están cargadas de ambivalencia, como ya hemos comentado previamente, por lo que a lo largo de todo el embarazo irán cambiando, haciendo que la mujer pasé de la sensación del equilibrio interior y la autorealización hasta el sentimiento de no controlar su cuerpo y haber perdido totalmente su identidad: “me siento un útero con patas”.

Está teoría la explica muy bien la Antropóloga española E. Imaz que en sus estudios define varios modelos de percepciones durante embarazo. La imagen del feto puede pasar de ser algo muy deseado, hasta una completa invasión que se produce dentro del cuerpo de la mujer que le usurpa  gran parte de su identidad femenina.

Este proceso está en relación también con la distorsión de la imagen corporal. El cuerpo de la embarazada tiene que ser “admitido” por lo que la sociedad considera “estar embarazada”. ¿Qué quiere decir esta idea?:

Muchas chicas pasan su primer trimestre de embarazo preguntándose cuándo les saldrá su barriguita, es fácil escuchar: “no me siento embarazada, sino gorda…..Estoy un poco depre porque la ropa de embarazada me queda grande pero la mía ya me queda pequeña…No parece que estés embarazada, pero si te veo más gorda”.

Esto produce que las mujeres muchas veces pasen el primer trimestre de embarazo un poco deprimidas incluso enfadadas con su imagen corporal. Ellas saben que están embarazadas, pero la sociedad no las reconoce como prototipo de embarazadas.

Es cierto que durante el segundo trimestre la barriga empieza a crecer. Y ya se percibe el embarazo visualmente por los demás, por lo que es habitual que la gestante en este periodo esté más contenta, se sienta más atractiva y aceptada. De hecho los comentarios ahora cambian: “que barriguita más mona tienes…estás genial…que guapas están todas las embarazadas”

Por ello el segundo trimestre además de ser más tranquilo en lo que se refiere a síntomas físicos, a nivel psicológico también suele ser más equilibrado. Esto repercute también en el campo de la sexualidad, que ya hablaremos de ella más adelante.

Tenéis que pensar que estás distorsiones de la imagen corporal son totalmente habituales y temporales. Por lo que hay que afrontarlas desde el punto de vista de la normalidad.

 Deja un Comentario

(obligatorio)

(obligatorio)


8 + = trece

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>