mar 202015
 

Me entristece leer en muchas redes sociales y blogs de referencia para madres, como la figura del ginecólogo habitualmente queda muy dañada y perjudicada.

Nota: hablaré a partir de ahora del término en femenino porque en estos momentos las nuevas generaciones de ginecólogos que trabajan en los paritorios españoles son mayoritariamente mujeres.

Actualmente en internet, la figura de la ginecóloga aparece siempre relacionada con conceptos tan negativos como: violencia obstétrica; mutilación; instrumentalización del cuerpo; trabajo obsoleto; prepotencia; conveniencia por practicar una cesárea; etc. Sin embargo, opino que en general esto es algo totalmente injusto y desmerecido. Lo voy argumentar, contando lo que veo en mi trabajo día a día en el paritorio.

En primer lugar: Una ginecóloga se dedica a salvar vidas. A salvar vidas de madres y bebés. Ese es su trabajo. Ardua tarea, excepcional, admirable. Su misión en un paritorio es resolver complicaciones. Habitualmente a vida o muerte, en segundos.

Una buena ginecóloga no debe entrar en el paritorio sin ser llamadas. Las matronas somos las que pedimos su ayuda cuando se presenta una complicación grave en el parto, y ellas son las que tienen mayores conocimientos, capacidades y habilidades técnicas para resolver problemas importantes.

Así es amigas, a las ginecólogas no les toca la parte bonita de la Obstetricia. Aplicar unos fórceps o realizar una cesárea urgente es la parte más desagradecida y complicada de un parto, pero también la más importante: salvar una vida.

La sociedad actual da por hecho que ninguna madre y ningún bebé fallecerán en el parto como así ocurría no hace tanto tiempo. Debemos tener siempre presente que esto es así por la labor que realizan las ginecólogas.

Muchas veces se critica la acción de la gine porque realizó unos fórceps, una cesárea o cualquier otro tipo de intervención. Aquí olvidamos lo más importante, en un parto se intenta por todos los medios no tener que realizar dichas técnicas y si se llega a ese punto es porque la salud de la madre o el bebe corren serio peligro. Por lo tanto, es la intervención de la ginecóloga la que consigue que esa madre y su bebé estén vivos y sanos.…De nuevo, ardua tarea, excepcional, admirable.

Por otro lado, es rotundamente falso como se está comentando en la web habitualmente, que una ginecóloga no trabaje respetando los derechos de la mujer.

Una ginecóloga trabaja para la mujer día a día. Todos sus días, todos sus minutos, con todos sus segundos. Su trabajo es por y para la mujer…si 10 años estudiando a la mujer no es suficiente para trabajar para ellas, para sus derechos y necesidades… ¿qué más se necesita?…trabajar al servicio de la mujer es la esencia de la Ginecología y la Obstetricia.

Es cierto que en estos momentos hay un movimiento social muy fuerte por parte de las mujeres reclamando un cambio de filosofía sobre la atención al parto que tradicionalmente se estaba dando en los hospitales españoles. Y son cada vez más, los profesionales sensibilizados, involucrados y responsabilizados con ello.

Las madres reclaman autonomía, información y derechos. Y tanto matronas como ginecólogas debemos ser conscientes de la responsabilidad que tenemos y nuestra obligación de estar a la altura de esta demanda social tan lícita.

Al igual que las matronas, las gines de esta generación se han educado con esta filosofía, han crecido con esta sensibilidad social. Por lo tanto, si tradicionalmente cualidades como el respeto a la mujer, el cuidado de sus derechos, la cercania e intimidad, nos han sido atribuidas culturalmente a las matronas y no a los ginecólogos. Puedo afirmar con rotundidad que cada vez más, conozco y trabajo con ginecólogas que tienen por bandera estás cualidades.Gines con corazón de matrona.

La tendencia es esta. Es lo nos están pidiendo las mujeres y en consecuencia, es lo que veo cada día con mayor intensidad en el trabajo:

Una generación de ginecólogas perfectamente formadas a nivel científico, técnico y humano. Comprometidas con el respeto a la autonomía y capacidad de decisión de la madre. Responsabilizadas con el derecho a la información de la mujer. Sensibilizadas con la necesidad de cuidar su momento, respetar su intimidad y a la fisiología de su parto.

Ginecólogas que saben cuándo deben exclusivamente intervenir en un parto. Dejando actuar a las matronas y respetando su trabajo. Que saben resolver de la manera más eficaz, informada y respetada posible las situaciones graves que a veces se producen. Gines con gran iniciativa para aprender cosas nuevas. Con una cabeza flexible a los cambios que nos está exigiendo la sociedad.

Esta es la Obstetricia de ahora, de nuestra generación: Gines con corazón de matrona.

  24 comentarios en “Gines con corazón de matronas.”

  1. Bravo Ana! Una vez más!!! Cuántas veces hemos hablado de este tema y cuántas veces más hablaremos…nuestro trabajo es tan poco agradecido, tan injusto…como si yo deseara alterar el curso natural de algo tan…natural!!! Sòlo siento que a algunas les joda. Porque es así. Parece que molesta que hagamos nuestro trabajo, que la obstetricia no se nos olvide, es salvar vidas. O salvar de llevarse vegetales a casa, que es duro decirlo, pero es así! Que todas quieren bebés sanos, no nos engañemos!! Pero para criticar y acusar jamás hay límites!!! Somos personas, profesionales, y la mayoría somos mujeres, y algunas tambien hemos experimentado en nuestras carnes esa vivencia, asi que sabemos a lo que nos enfrentamos. Odio la generalización, pero odio profundamente la “violencia obstétrica”, qué horror, qué injusto…

  2. Cómo me encanta esta frase Ana, claramente yo soy una Gine con Corazón de matrona :-) ojala pariesen todas sin nuestra ayuda, y ojala todos supiesen valorar nuestra labor y entendiesen que yo prefiero un parto eutocico a un fórceps urgente, pero bueno, ahí seguirémos, porque es a lo que nos dedicamos! Gran post!

  3. totalmente de acuerdo Ana, aunque aún hay hombres y jóvenes pero me siento totalmente identificado con tu post y voy a hacerlo conocer. Y te doy la enhorabuena por saber reconocer la labor de un equipo JUNTOS por un objetivo, la salud de madre y recién nacido

  4. Como gine sólo queria darte las gracias.. y muchos de mis compis lo mismo.. hombres incluidos. GRACIAS

  5. Acertadisima reflexión. Describe de forma clara la filosofía que debe guiar la asistencia en nuestras salas de parto. Gracias y ánimo en vuestro nuestro trabajo

  6. En mi caso se evitó la cesárea hasta el último momento,pero fué necesario que se practicáse por la salud de mi hija .Y he de decir que tanto el trato y cariño de la matrona durante tooodas las horas de parto cómo el de mi ginecóloga me ayudaron mucho ,pues en ese momento de nervios,cansancio e incluso culpabilidad que sentia por la complicación que había surgido me reconfortó sentir su apoyo y tranquilidad.Gracias por vuestra labor.

  7. Perdona, Ana. Parece que, a pesar de tu discurso, te parece que el corazón del ginecólogo es maligno por naturaleza y que te contradices terriblemente. Primero, somos ginecólogos, hombres y mujeres con los mismos conocimientos y la misma sensibilidad, y segundo, yo tengo corazón de ginecóloga y no de matrona, y ¿soy peor especialista por ello?

  8. Por favor, haced una asociación de gines con corazón de matrona y publicad vuestros nombres, porque mi parto fue el 7/01/2012 en un hospital público y la intervención de la matrona no fue como relatas. Qué digo yo que intentar sondar a una parturienta que no lleva epidural mientras hablas por el móvil, no es admirable ni excepcional ni salva la vida de nadie.
    Lo triste es que las madres nos sentimos realmente dañadas, y no debería ser una excepción el que las gines hagan el trabajo que deben…

  9. corrijo erratas: Por favor, haced una asociación de gines con corazón de matrona y publicad vuestros nombres, porque mi parto fue el 7/11/2012 en un hospital público y la intervención de la ginecóloga no fue como relatas. Qué digo yo que intentar sondar a una parturienta que no lleva epidural mientras hablas por el móvil, no es admirable ni excepcional ni salva la vida de nadie.
    Lo triste es que las madres nos sentimos realmente dañadas, y no debería ser una excepción el que las gines hagan el trabajo que deben…

  10. Jamás he pensado que las gines sean malas…ni nadie de mi alrededor lo ha comentado. Nada de malo hay en que hagan su trabajo, y por ello el “corazón” de gine no debe cambiarse por el de matrona. En todo mi embarazo, parto y postparto, he estado encantada con mis gines, incluida la cesárea.

  11. Estoy encantada con lo que he leído y pienso que es algo importante llegar a trabajar en Equipo
    En algún comentario he leído que la atención que recibió una gestante durante la dilatación no fue muy adecuado, para empezar creía que en una sala de dilatación no cabe que ni la Matrona ni ningún otro profesional sanitario pueda fumar y supongo que esta señora antes de salir de hospital pondría por escrito lo que le sucedió, si no lo hizo así actuó muy mal, tenemos que aprender a defendernos de la mala praxis y la única forma de defendernos es informar a quien corresponda como trabajan algunas trabajadoras del Hospital para conseguir entre todos usuarios y personal consigamos unos hospitales con nivel
    También es imprescindible solicitar contestación al escrito informándole de las soluciones tomadas
    Por si no se nota paso a informar que soy Matrona, que me encanta mi profesión y que siempre he disfrutado de mi trabajo respetando a la gestante y si es necesario exigiendo repeto de la gestante si fuera necesario

  12. En un parto, todos participamos, madre,padre,matrona,auxiliar,celador,familia, y ginecólog@s.
    Cada uno aporta su saber y sus sentimientos con un objetivo comun, QUE TODO SALGA BIEN.
    Por desgracia, no siempre es como deseariamos y los profesionales debemos tomar decisiones muy importantes y arriesgadas.
    Son los ginecolog@s los que resuelven los problemas, son los bomberos que apagan los incendios.
    Para todo hay que poner corazón, pero tambien sabiduria, destreza, templanza,y valor.
    Trabajar en equipo, con un mismo objetivo y respetándonos todos.

  13. yo como usuaria, nunca he dudado de que los conocimientos de un/a ginecólogo/a se aplican correctamente y saben realizar intervenciones perfectamente (alguno/a habrá que no pero la mayoría si). El problema viene y de ahí las reibindicaciones es que una muy larga generación de ginecólogos/as y matronas jamás han empatizado con la parturienta. Han intervenido, media vuelta y adiós.
    En mi caso, la ginecóloga que me realizó la cesárea ni siquiera se presentó, me miró, me dijo que “te has puesto tan gorda que debería hacerte la cicatriz en vertical en vez de en horizontal pero claro, te gustara ir a la playa y ponerte bikini”, el celador me llevó al quirófano y no volví a verla más, se que estaba tras la sabana verde porque la oía hablar pero no he vuelto a verla mas tras aquella frase.
    ¿Sinceramente creéis que las mujeres no debemos luchar por otro tipo de atención? A las/os que realmente os gusta vuestro trabajo deberíais uniros a la lucha, tanto gines como matro.
    No estamos enfermas, solo queremos humanizar un proceso que nos ha regalado la naturaleza, que se nos respete, informe y no se nos trate de ignorantes.

  14. Gracias por tomar el tiempo para dedicarnos este texto y reconocer nuestra labor. Sin embargo, no estoy de acuerdo cuando dices que un buen ginecologo no debe de aparecer en paritorio a menos que no sea llamado por una matrona. Somos un equipo y creo que el paciente debe conocer quienes participan en ello. Yo suelo acercarme y darme a conocer y de paso ver que todo va bien. Un abrazo.

  15. Y porqué no matronas con corazón de gines. No estoy deacuerdo con su reflexión porque presupone q l@s gines no hemos tenido un trato adecuado con las mujeres, respetando sus derechos y su intimidad durante el parto y q ahora eso está cambiando.

  16. No podría estar mejor reflejado. Que pena que las mujeres y sus familias a veces nos recuerden como las que entramos en la habitación, miramos el monitor, le tocamos y dijimos “corre a quirófano”. Otras sin embargo, después de largas horas “luchando” por un parto normal, nos miran y nos dicen “lo ve doctora, ya le dije yo que iba a ser una cesárea”. Y si, a veces las cosas salen mal, muy mal, a veces no salvamos vidas.
    A veces lloramos de impotencia, muchas otras de alegría por la belleza de nuestra profesión.
    Gracias por este artículo, gracias a las matronas (sobre todo a las “mías”) que nos acompañan en el camino.

  17. Como ginecólogo decirte, muchas gracias Ana por este post.. Efectivamente en la obstetricia como todo en la vida puedes encontrar gente que ejerza su profesión desde la mejor hasta la pero manera, pero no olvidemos que los ginecólogos junto con las matronas solo el PERSONAL CIENTÍFICO Y HUMANO reconocido por la OMS y todas las organizaciones científicas para velar por el bienestar materno-fetal.. Y no olvidemos por esto, la indudable y objetiva disminución de mortalidad materno-fetal que se ha producido si comparamos con las últimas décadas… Sin duda el parto es el evento fisilogico mas espectacular, no en vano elegí esta especialidad, pero no está exento de complicaciones potencialmente graves y mortales tanto para la madre como para su esperado hijo. Y para eso allí, en los hospitales, muchas veces en un segundo pero prudente plano estamos…
    Deciros, que el día que todo es normal y sin complicaciones me voy feliz a casa, pero el día que surge una complicación que se puede resolver con un saldo de madre e hijo sano, aunque haya saltado la barrera de normalidad, también me voy feliz.. Y muy complacido.
    Los tiempos están cambiando, y espero que las nuevas generaciones de ginecólogos podamos ir uniéndonos a las exigencias de la sociedad y las madres, sin olvidar que estamos allí formando partendel equipo para resolver muchas veces las complicaciones mas desagradecidas de la profesión que juramos ejercer..

  18. Sin duda que la labor del ginecólogo es admirable y fundamental, y es cierto que antes nos moríamos pariendoo con más frecuencia de lo deseado porque los ginecólogos no existian, esto es así; sin embargo, profesionales sin vocación y deshumanizados, haberlos “håylos” (se escribe así??), electricistas, profesor y ginecólogos, pues claro! Entiendo muy bien a las mujeres que se quejan del trato recibido, a lo largo de mi vida he ido a muchos ginecólogos diferentes, debido a que he vivido en muchos sitios diferentes y de que me gusta oír una según nada opinión. Me han mirado como si fuera una extraterrestre porque tenia un mioma i tramural de cinco cms que ni afectaba a mi embarazo ni a mi cotidianidad, mirando el monitor de la ecografía y resoplando y diciendo “es que eso es enorme!!”. Me han llegado a decir que con el mioma no podría tener hijos, algo absolutamente falso, si no, preguntadle a mis mellizos. Me han dicho que mi mioma jamás se reduciría, ni después del embarazo, hoy día apenas es un guisantito, habiendo llegado a medir 9cms en el tercer mes de embarazo. Y me han dicho, entre los calambres de un aborto espontáneo, que no me quejara, que no era para tanto.

    Entiendo a las mujeres que se quejan, claro. Miomas, fertilidad, endometriosis, embarazos, abortos, partos prematuros, sangrados anormales, enfermedades… es para asustarse, no sol s ginecólogos y necesitamos en ese momento información y algo de tranquilidad, algo de corazón, de matrona o de garitos, nos da tiempo cual, pero algo…

  19. Siento lo rematadamente mal que está escrito mi anterior comentario, pero es que este móvil me corrige lo que le da la gana…

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