jul 092012
 

El plan de parto es un documento escrito que se utiliza para que la embarazada exprese sus deseos y expectativas sobre la idea de cómo quiere que sea su parto.

Este documento es muy interesante, porque sirve como orientación a las matronas para adecuar la atención a las expectativas de la mujer.

Los planes de parto que se usan en los hospitales españoles se adaptan a las recomendaciones de La estrategia de atención de parto normal del Ministerio de Sanidad.

Las sugerencias de cada mujer serán dialogadas con la matrona que le atienda el parto, valorando el grado de compatibilidad con su proceso de parto y los protocolos del centro.

Lógicamente las preferencias de la madre serán cumplidas en su totalidad siempre que sea posible, es decir, no deben ir en contra de la evidencia científica actual, no debe suponer riesgo para la salud de la madre o el bebé, ni vulnerar los derechos individuales de la mujer, su pareja y los profesionales que le atienden el nacimiento.

Los planes de parto hablan del modelo de atención que van a llevar los profesionales y casi todos incluyen:

Rasurado y enema opcional.

Acompañamiento de la mujer por la persona que ella escoja.

Deambulación, uso de pelotas y cambio de posición durante la dilatación.

Si el hospital dispone de bañera o duchas, uso de la termoterapia durante la dilatación.

El numero de tactos vaginales, la rotura de la bolsa y cualquier intervención, se limitará a las estrictamente necesarias.

Sobre la posibilidad de beber líquidos tipo acuarius durante el parto, dependerá de los protocolos de cada centro. Pero cada vez hay más hospitales que suman la ingesta de líquidos en sus protocolos de parto de baja intervención.

Intimidad: posibilidad de música y luz tenue si la embarazada así lo quiere.

Pinzamiento tardío de cordón y contacto piel con piel.

No se separará al recién nacido de la madre a no ser que sea absolutamente necesario y siempre con consentimiento informado a los padres. Las técnicas como la profilaxis ocular, vacunación o peso se harán posteriormente.

Promoción de la lactancia materna desde el primer momento.

Cada vez hay más hospitales que se están añadiendo el documento del Plan de parto a sus protocolos. De esta manera la mujer se hace más participe y autónoma en un momento de la vida tan trascendental que es el nacimiento de su bebé.

A mí me parece un documento muy interesante ya que intenta proteger los derechos de las madres y suele ser muy bien recibido por las matronas, por lo que os animo a que elijáis hospitales que ya lo tengan instaurado dentro de sus protocolos de asistencia.

may 312012
 

El parto normal se define según la SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia) como: Trabajo de parto de una gestante sin factores de riesgo durante la gestación, que se inicia de forma espontánea entre la 37-42 semanas y que tras una evolución fisiológica de la dilatación y el parto, termina con el nacimiento de un recién nacido normal que se adapta de forma adecuada a la vida extrauterina. El alumbramiento y el puerperio inmediato deben, igualmente, evolucionar de forma fisiológica.

En Europa el parto normal es atendido por las matronas siguiendo las directrices de la OMS (Organización Mundial de la Salud), que sitúa a las matronas como el profesional sanitario más idóneo para el cuidado y la atención tanto del embarazo como el parto normal.

De la misma manera La SEGO indica que el parto normal es el único tipo de parto susceptible de ser atendido como un parto no intervenido. Realizando, por tanto, el menor número posible de procedimientos activos, pero sin olvidar que como cualquier trabajo de parto, obliga a una vigilancia exhaustiva del estado materno y fetal.

Para que entendáis mejor el trabajo de parto, es necesario explicaros que este proceso se considera dividido en tres periodos que mantienen una continuidad clínica.

El primero es el periodo de Dilatación, trascurre desde el inicio de las contracciones uterinas que producen las modificaciones del cuello: borramiento, (ya hablamos de los que significa en entradas anteriores) hasta que el cérvix alcanza la dilatación completa.

Su duración habitual es de 12-14 horas para las mujeres que no han parido nunca y unas 8 horas en las mujeres que han tenido ya algún parto.

Es el periodo más largo del parto, y suele ser aquí donde se comienza con el uso de la analgesia farmacológica: como el oxido nitroso o la analgesia epidural, o no farmacológica, como la termoterapia.

El segundo periodo es el Expulsivo, comienza con la dilatación completa del cérvix y finaliza con la expulsión fetal.

Este periodo suele durar entre 2 y 3 horas, el tiempo puede depender de factores como la paridad (si la mujer ha parido más veces), si tiene la epidural puesta, su colaboración y motivación a la hora de realizar los pujos, etc.

En este periodo se produce el descenso fetal por la pelvis materna, el bebé deberá ir colocándose y flexionándose para adaptar sus diámetros corporales a los diámetros de la pelvis de su madre. Es en este periodo en el que la mujer siente una necesidad muy fuerte de empujar con cada contracción, con su pujo ayudará a que descienda el bebé y finalmente salga al exterior.

El periodo expulsivo, es un momento de gran vivencia psicológica, en el que la colaboración de la madre en los pujos y el apoyo que reciba de su pareja o la persona que le acompaña en el parto es fundamental.

Me atrevería a decir que el periodo expulsivo es el momento de mayor vivencia emocional que puede experimentar una mujer en su vida, es una mezcla de sentimientos muy fuertes que culminan con la salida de su bebé. Y ese momento, posiblemente es el más emocionante en la vida de un ser humano.

La principal hormona implicada en el parto es la Oxitocina, denominada por los griegos en la antigüedad La Hormona del Amor, y está hormona alcanzará las concentraciones más altas en sangre en el periodo expulsivo, esto contribuye a la vivencia emocional característica de esta fase del parto.

El último periodo se denomina Alumbramiento que puede durar hasta media hora. En el que se produce la atonía fisiológica del útero (su contracción) y la expulsión de la placenta.

Vemos por tanto, que el parto es un proceso largo y complejo tanto a nivel fisiológico como psicológico, pero parece razonable pensar que si el embarazo dura 9 meses en los que la mujer ha esperado pacientemente la llegada de su bebé, el parto ocupa un periodo corto en comparación con todo el tiempo de gestación.

La predisposición de la mujer hacia el parto, su colaboración, sus miedos y motivaciones y sobre todo su personalidad, se plasmarán en la vivencia que tenga de su propio parto.

Más adelante os contaré la explicación que realizan los autores de la importancia a nivel psicológico tanto del parto y como de las contracciones y el temido dolor .

Para terminar me quedo con una frase que me encanta de un antropólogo:

“La mujer pare igual que vive”.

Por eso  las matronas decimos que no hay dos partos iguales así como no hay dos mujeres iguales.